¡A silenciar la verdad!
Discreción
y prudencia solicita el gobierno a medios de comunicación durante el proceso de
paz del 2012, ¿acaso es ésa la función de un periodista o un medio?, ¿No es
fundamental la verdad e información a la sociedad?
Para
comenzar es complicado tener estos dos dones, antes mencionados, cuando la
comunicación ha sido unilateral, es decir, guerrilla y medios, quienes tienen
sed de brindar información y hacerse sentir, mientras el gobierno se abstiene
de emitir comunicados sobre el tema y ha cerrado la cremallera herméticamente
con la única respuesta de querer proteger al máximo cualquier tipo de filtro
que pueda interferir o “dañar” este anhelado pacto o diálogo de paz.
Las
pretensiones del Gobierno alejan al pueblo Colombiano de la verdad, toma distancia con los medios
de comunicación para cuidar un tema que es de interés de todos, bajo el báculo
protector de la información, la cual no debe salir a la voz pública, entonces
¿la verdad no es de todos?, ¿acaso no ha sido el pueblo victima de esta guerra,
el mismo que ahora quieren mantener margen de la verdad?
Si
se ha de dañar el proceso de paz por brindar la información, de una manera
responsable, honesta y verás a todos los colombianos, que se dañe. Si a los
ciudadanos no se les advierte, ni avisa o comunica su suerte, ¿cómo se sabe a
qué se atiene?, ¿qué es del futuro o la suerte de un país si sus medios no
informan la verdad de los acontecimientos?
Es
preciso pensar si la discreción y la prudencia son instrumentos de objetividad
y verdad, si es conveniente llevarlos de la mano cuando existen tantos
secretos, dudas y sucesos inexplicables que se han omitido durante tantos años
y por tanto desangrado silenciosamente la nación.
Un
antiguo lema de pugna indica: “Expresarse es libertad, callarse es sumisión”;
los ciudadanos y medios de comunicación deben incluirse en este proceso de paz
porque el futuro y el país es de todos.
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